La pregunta adecuada para el siglo XXI es la de cuánto podemos persistir con unos elementos institucionales en los que nos hemos acostumbrado a confiar sin darnos cuenta de que ya han dejado de funcionar. Entre esos elementos institucionales incluyo las elecciones periódicas, que continúan siendo la piedra angular de la política democrática, pero también los parlamentos democráticos, el poder judicial independiente y la prensa libre. Es perfectamente posible que todos ellos sigan funcionando como se supone que toca, pero sin cumplir la función que deberían cumplir. Corremos el riesgo de que una democracia vaciada de contenido nos arrastre hacia una falsa sensación de seguridad. Podríamos así continuar confiando en ella y acudir a ella para que nos rescate de los problemas, al tiempo que estaría creciendo nuestra irritación por su incapacidad para responder a nuestra llamada. La democracia, pues, podría caer aun permaneciendo intacta.
Así se llama al hecho de dejar un cargo público y después pasar a una actividad privada y que esa empresa se beneficie de las decisiones que tomó quien ocupó el cargo público. si hay un modelo de Pijo Pepero, este es Juan José Güemes, que hoy es noticia porque la Comunidad de Madrid ha adjudicado un servicio que el mismo tomó la decisión de privatizar cuando era Consejero de la Comunidad de Madrid, la Pija Jefa, Esperanza Aguirre. Ya ni siquiera se toman la molestia de disimular, para qué. La señora esposa del tal Güemes, es ni más ni menos que Andreita Fabra, si la de la frase del año del Congreso de los Diputados. ¡Que se Jodan los Parados! Y por sí no era bastante, su suegro es el imputado Presidente de la Diputación de Castellón, misterio Fabra, que según cuenta un medio de comunicación, se trasladó a Madrid a recibir un trasplante, saltandose todas las listas de espera, de las que su yerno tenía la llave. ¿Alguien tiene alguna duda sobre lo que esta haciendo el PP en Madrid con...